miércoles, 30 de julio de 2008

Corriendo el riesgo de aparecer reiterativo en este tema que considero trascendental, es necesario que los huilenses no perdamos el rumbo definido por nuestras fuerzas vivas e instituciones en la agenda interna de productividad y competitividad, donde quedaron plasmadas las apuestas productivas jalonadoras del desarrollo y las estrategias y acciones necesarias para la competitividad en Innovación y desarrollo tecnológico, conectividad, infraestructura y equipamiento, formación de capital humano, sostenibilidad ambiental, desarrollo empresarial y desarrollo institucional.

En anteriores columnas me referí a la Agenda Interna del Huila, su contenido, la necesidad de socializarla aun mas, especialmente a nivel local, su importancia en la generación de una dinámica de crecimiento económico sostenible y de largo plazo, con equidad y oportunidades reales de empleo productivo; así mismo, la oportunidad en estos primeros meses de nuevos gobiernos, de concretar en los planes de desarrollo los instrumentos, programas y recursos necesarios para desarrollar los renglones productivos que los huilenses definimos en nuestra agenda interna, con enfoque de ordenamiento productivo del territorio.

Ahora la pregunta es si con los nuevos gobiernos se mantiene ese propósito histórico, visionario y de largo plazo, o si como desafortunadamente suele suceder, consideran que todo lo hecho con el liderazgo de sus antecesores es malo y no debe continuar, sin dar la oportunidad de conocer y evaluar objetivamente y sin sectarismos lo realizado o planteado. Por el bien del Huila espero que no sea así, pues si bien cada gobierno hizo una propuesta en su campaña (que debe cumplir) y tiene sus propios matices, estilo y equipo, los grandes propósitos construidos colectivamente deben mantenerse o de ser necesario, ajustarse en escenarios similares.

He tenido la oportunidad de escuchar en dos oportunidades al nuevo Gobernador exponer sus prioridades en temas de infraestructura vial, vivienda, agua, educación, salud y producción, especialmente café, piscicultura, biocombustibles, ganadería y algunos clústeres turísticos; y sinceramente creo en sus buenas intenciones y cuenta con recursos nunca antes tenidos. Pero valdría la pena saber cual será en estos 4 años el papel de renglones definidos en la agenda interna como frutales, cacao, tabaco, industria minera (fosfatos, arcillas y mármoles) y el cluster turístico Yaguará – Betania, así mismo cómo se incorporan a la Agenda Interna los biocombustibles y la ganadería.

La bancada parlamentaria hemos manifestado al nuevo gobierno nuestra disposición de trabajo en equipo. Espero que los intereses superiores del desarrollo, primen sobre los minúsculos intereses parroquiales de la política tradicional.